
Pues sí, aunque parezca que hoy sólo es el día del fútbol los aficionados a la enología también teníamos una cita importante, el certamen
Nariz de Oro 2008, un título que se confiere a el
sumiller que tras diversas pruebas consigue demostrar tener el sentido del olfato más efectivo, al menos en la cata y que además conoce mejor las propiedades olfativas de los caldos que se le presentan a concurso. Algo que supone no sólo promoción para el sumiller, también para el restaurante u vinoteca en la que trabaja.
En este caso el premio está en manos del
sumiller Jordi Raventós del hotel restaurante El Bosc, en Tarragona, lo consiguió tras reconocer (sólo con el olfato) cinco vinos diferentes. De 35 años, es la primera vez que participa en el certamen, y se inició en el mundo del vino gracias a la tradición familiar. Viene de una familia con viñedos y propietaria de un restaurante.
El segundo puesto para la sumiller del restaurante La Cocina de Plágaro en Vitoria,
Leticia Plágaro (está visto que las mujeres en esto de la enología cada día tenemos mayor y mejor representación). Y el tercer lugar, para otra mujer, Raquel Suárez, de
Vinosfera, también en Vitoria.
Los tres se hicieron hueco entre un grupo de
nueve finalistas, convocados por la revista
Vino+Gastronomía (organizadora del concurso). Estos 9, fueron los mejores entre un grupo de
70, procedentes de las semifinales en Vitoria, Sevilla, Barcelona, Valencia y Burgos, a las que en total se presentaron más de 400 profesionales.
Se trata de la 17 edición de este concurso, que además está haciendo historia por el aprovechamiento de las marcas de vino para acercar su producto a los nuevos mercados asiáticos, para ello se invitaron a las pruebas a 10 expertos, procedentes de China, Japón, Singapur e India.
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