• nov 21 2008

     

    Vino Borgoña Francia
    Vino Borgoña Francia

    Para los aficionados y entendidos en los vinos de la borgoña, el mombre del Domaine Méo-Camuzet siempre va asociado al vino tinto.

    Vino indefectiblemente asociado a la métayage, similar a la aparcería en el campo español, en el cual el propietario recibe un porcentaje del vino ya acabado (un tercio, la mitad, o incluso dos tercios… ¡depende de lo bien o mal que negocie!). El inquilino se encarga de cuidar la viña y de hacer el vino y suele correr con todos o casi todos los gastos de explotación de la viña. Es muy frecuente que la parte del propietario sea vendida por éste a los négociants.

    Precisamente de uno de estos acuerdos, fue la razón por la que Henri Jayder cual se dedicó a la viticultura: en el año 1945 Etienne Camuzet, alcalde de Vosne, le preguntó si estaba interesado en cuidar de algunas de sus viñas. Otras fueron a manos de Louis Faurois y otras a Jean Tardy. Comenzó así una larga relación, que se sigue manteniendo hasta hoy en día, aunque de forma diferente. 

     En 1988 expiraron estos acuerdos, y Jean-Nicolas Méo recuperó las viñas que durante 40 años largos habían sido atendidas por Jayer. La parte que recibía la familia Méo-Camuzet durante estos años, hasta 1983, era vendida íntegramente a los “négociants”. Desde el 83 se empezaron a embotellar algunos vinos, incrementándose estas cantidades gradualmente. A partir del 88 es cuando la bodega alcanza su máximo esplendor, al recuperar sus tierras. Sin embargo, Jayer siguió hasta 1998 como consultor para la bodega, aunque, en nuestra opinión, los vinos de uno y otro tienen muy poco que ver.

    Pero Méo-Camuzet, no es un tinto cualquiera. Oir Méo-Camuzet es pensar en la quintaesencia del vino tinto borgoñón, Vosne-Romanée: Richebourg, Echézeaux, Clos Vougeot…

    Por eso, pensar en que alguien se atreva a plantar alguno de esos pagos tan preciados con castas blancas sería pensar en una temeridad.

    Sin embargo, Jean-Nicolas Méo no pensó lo mismo. Y lo hizo. Y no sólo plantó su monopole Clos Saint-Philibert con Chardonnay – la variedad borgoñona por excelencia-, sino que lo hizo mezclándola con otra casta.

    El Clos Saint-Philibert es un viñedo que el dominio posee en lo alto de la colina – unos 120 metros más alto que sus vecinos de Vosne-, en un terreno ciertamente difícil para la Pinot Noir, con poca capa de tierra, muy rocoso y con una calificación administrativa poco favorable: a pesar de pertenecer al municipio de Flagey-Echézeaux tendría que ser embotellado con el apelativo genérico Hautes-Côtes de Nuits.

    Por todos estos motivos, Jean-Nicolas Méo decidió plantar el Clos Saint-Philibert con castas blancas. Mayoritariamente Chardonnay, por supuesto. Pero también con otra variedad. Parece ser que Jean-Nicolas conservaba en la bodega familiar algunos vinos elaborados en la borgoña con Pinot Blanc. Viejos vinos de los años sesenta que el productor recordaba con aprecio y que ya no se encuentran por la zona.

    Así nos llega este Méo-Camuzet Hautes-Côtes de Nuits Clos Saint-Philibert 2002, con menos de un 10% de Pinot Blanc y el resto Chardonnay: pipa de girasol, mantequilla, piñón de pino, mineralidad. Un vino de una excelente añada para los blancos en la borgoña: largo y delineado por una fantástica acidez, de libro.

    Méo-Camuzet Hautes-Côtes de Nuits Clos Saint Philibert 2002

    Zona: Hautes-Côtes de Nuits Blanc / Borgoña / Francia
    Variedades: Chardonnay “avec une touche de Pinot Blanc”, según la etiqueta.
    Graduación: 12,5% Alc.
    Precio: 22-25 euros
    Puntuación: 8,5

    Color pálido. En nariz  notas de melón y tenues notas cítricas y miel,  profundo, gana fuerza con el tiempo. Seco, largo retronasal. Fino y elegante. Acidez y estructura muy correcta. No ofrece claramente notas afrutadas, vino muy agradable, estilo resueltamente mineral.

    Sitio Oficial | Domaine Méo-Camuzet

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    Posted by Etienne @ 18:55

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