• abr 05 2009

    Desde hace más de 25 años las barricas han convertido en bien preciado y en contante alza. Es una realidad el constante incremento del precio tanto en  barricas de Bourbon como las de Jeréz. La constante experimentación de las destilerias escocesas a la hora de redondear los whisky de malta, los incrementos de producción de los Maltas así como el interés que han demostrado por las mismas las destilerias de Ron y Tequila son, sin duda, elementos que incidido en el mercado.

    Los mejores whiskys del mundo se crían y envejecen, madurando en barricas de madera. El origen de la madera es siempre el mismo, roble de calidad, de bosques de Francia, Hungría, USA, etc.

    La madera de roble permite dos cosas: En primer lugar que los taninos, lípidos y otros elementos aromáticos que residen en el roble, interactúen con el whisky con el que está en contacto. En segundo lugar, que el whisky almacenado en la barrica “transpire” muy lentamente, es decir que el roble regula la interacción del whisky con el medio ambiente donde está almacenado.

    Para aumentar la interacción entre la madera de roble y el whisky, las barricas se queman o tuestan. Hay diferentes niveles de tostado para potenciar el proceso de intercambio. Por ello, si en lugar de guardar el whisky en barricas de roble se usaran barriles de acero inoxidable, ninguno de estos fenómenos ocurriría. El inox mantendría en forma inalterable el whisky, no modificando su color, ni sus aromas ni su estructura. Sin la madera, el whisky sería más alcohol, sería más pobre y menos seductor.

    Las grandes narices del whisky puro de malta (Single Malt) consideran que el carácter de sus whiskys puede estar determinado hasta un 60 o 70 por ciento, por el tipo de la barrica utilizada.

    En función de su procedencia:

    Madera de Bourbon

    El 90% del whisky escocés madura en barricas de roble americano ya usado, donde antes se elaboró whisky del tipo Bourbon americano. La ley impide a los destiladores americanos usar dos veces la misma barrica para envejecer su destilado. Los escoceses compran barato estas barricas ya usadas y las transforman adaptándolas a sus necesidades y estilos para producir whisky. Estas barricas, comúnmente usadas para producir whisky blended o de mezcla de granos y malta en Escocia, tienen trazas de bourbon, muy pocos taninos y sabores de vainilla.

    Madera de Jerez

    Las barricas donde se cría el jerez son maderas costosas, escasas y con capacidad de trasmitir al whisky de malta sabores y aromas de diferenciación y excelencia. Las destilerías de whiskys de malta las utilizan en la primera fase de maduración o en las etapas finales del envejecimiento. Whiskys como The Macallan 10, Glenfiddich 12 y 18 años y Glenmorangie 12, se diferencian por el uso de barricas de jerez fino u oloroso en sus procesos de envejecimiento.

    Madera de Oporto

    En las destilerías donde la creatividad e innovación es un complemento de la calidad, se ha comenzado a utilizar barricas de Oporto para darle personalidad y diferenciación a whiskys añejos. Ejemplos exitosos que el consumidor puede conseguir en tiendas libre de impuestos en los aeropuertos son el Glenmorangie Portwood Finish de 12 años y el extraordinario The Balvenie Port Wood de 21 años.

    Posted by Glen Scott @ 9:18

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