• may 05 2009

    Beber vino de forma moderada es beneficioso para la salud, coinciden los expertos, bañarse en él también. Todo radica en el polifenol y resveratrol, presentes en el hollejo y sarmiento de la uva, antioxidantes más potentes que la vitamina C. La vinoterapia combate el envejecimiento, elimina arrugas y la flacidez, hidrata la piel, reduce el abdomen y reafirma glúteos y senos. Un elixir de belleza que, además, tonifica, relaja y reduce el estrés. El primer spa con tratamientos de vino surgió en 1999 en Burdeos (Francia). Desde entonces, la belleza del vino compite fuerte con otras terapias para la salud. Su éxito está vinculado al auge del enoturismo.

    En España, la última propuesta de vino y relax llega de la mano de Bodegas Arzuaga, el complejo enoturístico más completo de España. La bodega acaba de ampliar sus instalaciones, incorporando 53 nuevas habitaciones de diseño moderno y un ambicioso spa especializado en vinoterapia al hotel de 5 estrellas en Quintanilla de Onésimo (Valladolid) -el único de su categoría en la provincia, junto con el AC Palacio de Santa Ana-.

    El complejo termal ocupa una superficie de 2.000 metros cuadrados, con capacidad para atender a 80 personas. Otro de sus atractivos, la serenidad que emana de los viñedos que lo rodean.

    El vino es el elemento principal de los tratamientos. Algas marinas -fertilizantes de los viñedos- (Thalaso zen, 65 euros más 7% IVA); nácar y el oro que imitan al sol y la luna, conceptos que están hoy en día tan de moda en la agricultura biodinámica (Sueños de Luna, 110 euros, y Energía del rey sol, 95 euros), o simplemente un reconfortante baño en un jacuzzi de vino (Baño de uva negra de 30 minutos de duración, 35 euros).

    En el baño nuvola, muy novedoso, se puede sentir como en el vientre materno. Es eficaz contra el estrés, pues diez minutos de envoltura en una colchoneta flotando en el agua a 37 grados de temperatura equivale a varias horas de sueño. Se complementa con otros tratamientos, como el de Deluxe, uno de los tratamientos estrella del spa: envoltura, exfoliación y baño, con un masaje final a base de seda, piedras energéticas y pindas rellenas de pepitas de uva (120 euros, dos horas de duración).

    Los productos han sido desarrollados por la firma cosmética de Alcoy (Alicante) Germaine de Capuccini, que se estrena en el universo de los spa.

    Una nueva apuesta en la ruta de la belleza del vino que antes realizaron los hoteles Golf Peralada en el Alto Ampurdán en la Costa Brava o de Marqués de Riscal en Rioja.

    El centro de salud y belleza del Hotel Golf Peralada, puesto en marcha en 2001, recoge la tradición vinícola de Peralada, dentro de la Denominación de Origen Ampurdán. El tratamiento estrella es el Balneo Gran Claustro, exclusivo para parejas y con una duración de 2 horas. Consiste en hidromasaje con vino, seguido de un peeling y para finalizar, un masaje realizado a 4 manos. Los servicios se alternan con sauna, piedras térmicas, fruta y cava (406 euros).

    El spa de Marqués del Riscal se enmarca en el proyecto Ciudad del Vino, un complejo compuesto por la antigua bodega de 1858, así como un nuevo edificio diseñado por el arqruitecto Frank O. Gehry, y que acoge un hotel -de Starwoods-, un spa de vinoterapia -operado por la firma francesa Caudalie, con centros en Francia, Italia, EE UU y Taiwán-, un restaurante y un centro de reuniones. Su tratamiento estrella es el Gommage Crushed Cabernet. Pepitas de uva, miel, azúcar moreno y aceites esenciales para devolver el resplandor a la piel. Finaliza con el tratamiento corporal nutritivo. Dura 35 minutos y cuesta 80 euros.

    Vía Cinco Días

    Posted by Cesar @ 15:15

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