• may 16 2009

    Dicen que las mujeres –en general– prefieren el vino blanco y a veces el rosado y que pasan del tinto pues lo encuentran muy agresivo al paladar. Escogen los blancos porque son más suaves, frescos y livianos.

    Estudios sobre vino y mujer, donde el consumo per cápita anual ronda los 30 litros, investigó los hábitos de consumo generales de la mujeres y dio como resultado una tipología de consumidoras con datos bastante curiosos.

    Se clasificaron como: la curiosa, la tradicional, la ligera, la joven, la entusiasta y la indiferente. Lo invito a recorrer esta simpática segmentación.

    • Curiosa: es una mujer que conoce diferentes variedades, gasta bastante dinero por botella, consume con relativa frecuencia, pero no a diario. Le gusta tanto el vino tinto, como el blanco, pero rechaza el rosado. La edad media de este tipo de consumidora está entre los 40 y los 50 años.
    • Tradicional: consume casi exclusivamente vino tinto y lo hace con frecuencia, prácticamente a diario. No gasta mucho dinero por botella y nunca bebe vino rosado. La mayoría de tiene más de 55 años.
    • Ligera: es una consumidora más bien ocasional de vino. El rosado está entre sus preferidos, porque no le gusta el sabor fuerte del vino. Son mujeres jóvenes, entre 25 y 35 años.
    • Joven: es el tipo de consumidora más frecuente entre las mujeres menores de 35 años. Prefieren el vino tinto, aunque lo consumen con poca frecuencia. Están dispuestas a gastar bastante dinero en una botella, porque solo beben vino en ocasiones especiales. La cerveza es su principal competidora.
    • Entusiasta: son grandes bebedoras de vino. Buscan vinos competitivos, de calidad y a buen precio. También se fijan en las cualidades del vino, pero menos que las consumidoras curiosas.
    • Indiferente: gastan muy poco en vino. Solo beben vino tinto. No se fijan en las marcas: a la hora de comprar el vino se fijan más en las ofertas. Consideran al vino como una bebida más.

    ¿Prefieren el blanco?

    La verdad es que no hay ninguna razón biológica que diga lo contrario.

    Sí es cierto que en general ellas tienen un paladar más sensible y algunos vinos les pueden resultar ásperos. Para las que deseen empezar y no está acostumbrada a beber vino tinto y con mucho cuerpo, le sugiero que empiece con los rosados.

    Los vinos rosados pueden ser elaborados con diferentes varietales. Esos colores impresionistas, que van desde el apenas salmón hasta un rosado intenso e iridiscente, se obtienen por el breve contacto del mosto con el hollejo.

    Los franceses los llaman vinos de una sola noche. Son vinos sensuales, por lo general dulces, como el dulce natural de Pinot Gris , aunque también se lo encuentra seco y de gran personalidad.

    Posted by Cesar @ 19:47

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