• jun 20 2009

    Después de las modas afrancesadas como el Boujoais Nouveau, el verano es el mejor momento del año para disfrutar de los vinos jóvenes. Olvídate de los prejuicios y el esnobismo que rodean al vino y disfruta de algunas de estas joyas frescas, frutales y, lo que es mejor, generalmente baratas.

    La semana que vine comienza el verano. Las playas se llenarán de gente comiendo arroces en chiringuitos; las montañas de intrépidos pateadores de rutas que en los mejores casos les conducirán a una casa de comidas de pueblo y frente a un suculento plato de comida local; las ciudades, por último, lucirán sus piedras ante los objetivos de las cámaras de los turistas ofreciendo tabernas, restaurantes y hasta hogares acogedores en los que detenerse a comer para recobrar fuerzas y descargar las fotos en el disco duro portátil.

    Hay tres grandes acompañantes líquidos para cualquiera de esas comidas veraniegas: la primera es el agua, claro. Comer con agua siempre es ligero, saludable y bueno. La segunda es la cerveza. ¡Que viva la cerveza! No hay nada que decir en su contra, salvo que rara vez asumirá en la mesa ese papel de objeto de debate y conversación que siempre ofrece un vino. El vino es la tercera opción, la mejor siempre, sobre todo si es un vino joven, nos lo sirven bien fresco y está bueno.

    He aquí algunas razones para disfrutar de un tinto joven en una comida de verano (y hablo de los vinos tintos, que los blancos en verano no necesitan que nadie los defienda):

    1. A despecho del papanatismo que se ha adueñado de la población mundial en relación a los vinos tintos criados en madera, esos sobre los que parece que hay que hacer un master antes de pedirlos si no quieres quedar mal al elegirlos, la mayor parte de la producción de vino en España y en el mundo sigue siendo de vino joven. Los toneles de roble no llegaron al vino español hasta el siglo XIX. Todo lo que se consumió antes, y mucho de lo que se sigue consumiendo después es vino joven.
    2. Pese a lo dicho en el apartado anterior, es cierto que la crianza otorga al vino complejidad, madurez y matices enriquecedores, lo cual no quiere decir que bajo la sombra de una higuera, en chanclas y bañador sean siempre la mejor opción. A cambio de toda esa complejidad, acompañada normalmente de un elevado grado alcohólico, los vinos jóvenes ofrecen frescura, recuerdos frutales y florales inmediatos, ligereza y buen rollo. No hay por qué dedicarse a olisquearlos con cara de pensador griego antes de beberlos. Sólo hay que disfrutarlos.
    3. Dejémoslo claro: Lo de que los vinos se consumen a temperatura ambiente es un bulo, una mentira. Nunca aceptes en verano un vino del tiempo. Ese tópico se inventó en los palacetes franceses de hace muchos siglos, en los que no había calefacción y siempre hacía un frío que pelaba. La temperatura ideal para un vino tinto con crianza ronda los 18º C. es decir, que cuando tocas la botella ésta tiene que estar un poco más fría que tu mano. En el caso de los vinos jóvenes y en verano, la temperatura ideal de servicio ronda los 14º C. A veces incluso menos. Depende de tu gusto y de lo que vaya a durar la botella en la mesa. Si es mucho tiempo, usa una cubitera o una funda de gel para enfriarlos. Sin cortarte, aunque el camarero te mire mal. Es muy posible que él tenga mucha menos idea que tú de cómo se toma el vino y además eres tú, y no él, quien va a pagarlo.
    4. Ya que hablamos de pagar y estamos en crisis: los mejores vinos tintos jóvenes que se producen en España salen al mercado con un precio que rara vez supera los diez euros, muchas veces se encuentran incluso por debajo de ese precio. Si el hostelero no tiene la franca intención de asaltarte, es muy difícil que superen en carta los veinte euros y muchas veces los encontrarás por debajo de esa cifra.
    5. El vino joven es el mejor camino de iniciación al vino, el resultado más inmediato del breve proceso de elaboración que experimenta el mosto de la uva antes de estar listo para ser consumido. El vino joven refleja como ningún otro los matices de la variedad de uva de la que procede, el carácter de la tierra donde se elaboró, las bondades y maldades con las que el clima trató al campo en ese año.
    6. Si un vino joven está bueno, disfrutarás con él como un enano. Si está menos bueno, le puedes echar gaseosa sin ninguna misericordia ni prejuicio. No seamos tontos, hemos pedido vino para disfrutar, no para ser guays. Si está mejor con gaseosa, se le pone y listo.
    7. Si tienes un auténtico problema con eso de no saber si una cosecha es mejor que otra y te da vergüenza preguntarlo, tres consejos: nunca te avergüences por preguntar algo acerca de un producto que vas a pagar tú, no el camarero. No te preocupes por las cosechas, si algún día empiezas a interesarte de verdad por el vino adquirirás ese conocimiento con el tiempo. Y si lo que quieres es disfrutar despreocupado de una comida de verano, sólo debes saber que el vino que te sirven, si el hostelero es honrado, es siempre el de la última cosecha en el mercado.

    Y ahora algunas pistas, que con tanto consejo y tanta razón se le pasan a cualquiera las ganas de tomarse un vino.

    Josep Foraster

    Tinto 2008 – Conca de Barberà – 12.9º
    85% Cabernet Sauvignon 15% Tempranillo
    Color cereza madura con rebete con tonos violáceos que  [leer más...]

    Covest MerlotCovest Merlot
    Vino Tinto 2007 – Empordà-Costa Brava – 13º
    100% Merlot
    Límpido y brillante de color mora intenso. Aromático,  [leer más...]

    Alceño Tinto Joven Coupage Alceño Tinto
    Vino Tinto 2006 – Jumilla – 12.72º
    50% Monastrell, 20% Tempranillo y 30% Syrah.
    Rojo púrpura de ribetes violáceos, aromas de buena  [leer más...]

    Terra do Gargalo Tinto

     Terra do Gargalo Tinto
    Vino Tinto Cosecha 2005 – Monterrei – 12.5º
    Arauxa (50%), Mencía (40%), Bastardo (10%)
    Siendo de zona atlántica, este tinto posee un gran carácter  [leer más...]

    Ribera del Duero Martín Verdugo Jóven

     Martín Verdugo Jóven
    Vino Tinto Jóven 2007 – Ribera del Duero – 13.5º
    100% Tempranillo.
    Nariz terrosa y especiada con madera y fruta bien  [leer más...]

    Tamaral Roble

     Tamaral Roble
    Vino Tinto Cosecha 2005 – Ribera del Duero – 13º
    Tempranillo 100.0%
    Color rojo intenso cereza picota amoratado en los bordes.  [leer más...]

    Vino Rioja Heredad Aduna Tinto Cosecha 2006

     Heredad Aduna Tinto Cosecha 2006
    Vino Tinto Cosecha 2006 – Rioja – 13º
    Viura 10.0% y Tempranillo 90.0%
    De color rojo frambuesa y de capa media alta, con un aroma  [leer más...]

    Posted by Cesar @ 12:46

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