• sep 16 2009

    El decantador hace posible que el vino pueda ser disfrutado en mayores grados de su expresión. Logra que éste evolucione sobre sus características aún ‘dormidas’, se puede decir que el decantador lo ayuda a crecer.

    El decantador es el elemento que hace posible el disfrute de los vinos más viejos ya que, gracias a él, se pueden quitar unas partículas que se han ido depositando en el fondo de la botella.

    Son molestas a la vista y al paladar y proceden de la materia colorante del vino que se ha ido solidificando. Este utensilio también sirve para quitar los aromas poco gratos debidos a la falta de oxígeno.

    ¿Cuando utilizaremos el Decantador?

    En Vinos estructurados y carnosos, este tipo de vinos son los que más se venden actualmente. Generalmente se venden recién salidos de la barrica, con lo cual una decantación que lo airee será muy bien recibida por el vino que suavizará su aspereza y ofrecerá aromas que ocultaba.

    En otras ocasiones pueden estar aconteciendo ciertos fenómenos, como en las condiciones de reducción, que al abrir la botella resultarán desagradables. Los aromas ‘de reducción’ pueden recordar al cuero, animales, a quemado, vegetales, goma de borrar, etcétera. Pero si se realiza una decantación con bastante antelación de tiempo estos comenzarán a ‘abrirse’ y a evolucionar. Este tipo de vinos deben poseer gran cuerpo, acidez, color y taninos; de lo contrario con abrirlo unos minutos antes de ser bebido bastará.

    Vinos de guarda o abiertos con antelación a su desarrollo o tambien cuando el vino no presenta olores desagradables, pero se siente un poco pobre de sensaciones, dominado por el carácter de la madera. En este caso el decantado despertará en el vino los aromas frutales y primarios del ‘terroir’, al tiempo que los taninos se suavizarán en su lucha con el aire.

    Para Vinos viejos, en este tipo de vinos se genera los que se denomina posos en la botella. Éstos son pequeños extractos que se originan de la condensación de sus taninos y de su color. La presencia de posos es un buen indicio de que el vino está experimentando un desarrollo excelente.

    Al momento de servirlo es cuando el decantador será muy importante para este tipo de vinos. Los sedimentos nombrados pueden enturbiar el vino por eso es necesario decantarlo utilizando una vela encendida. Mirando su llama a través de la botella se irá sirviendo lentamente el vino en el decantador.

    En Vinos evolucionados, son aquellos que realizarán su oxigenación cuando son abiertos unos minutos antes de ser bebido y en su propia botella, a través de su pico. Presentan gran evolución de colores y taninos muy suavizados; es altamente recomendable beberlos en copas grandes de degustación.

    En la actualidad, el decantador hoy en día es un utensilio de formas dispares que ayuda a decorar una mesa. Los hay muy variados, pero todos tienen que ser de cristal transparente para ver con claridad el color, tener una capacidad aproximada de un litro para que pueda contener perfectamente la botella standard de 75 cl. que permite respirar al vino y, finalmente, disponer de una boca ancha que evite derramar el líquido cuando se está trasvasando.

    Existen decantadores con forma de botella, de jarra, redondos y pueden llevar motivos diversos. Es un objeto de culto que, en muchas ocasiones, se puede convertir en el sueño de algún coleccionista.

    Posted by Etienne @ 14:38

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