• oct 25 2009

    Me encanta cuando el vino sale de la botella para convertirse en parte de la gastronomía, en este caso el vino se transforma en sal. Estas sales de vino son creadas a partir de la Sal de la Isla de Ré y los vinos de Pago de la bodega de Sardón de Duero.

    Los Rubíes de Valentine”, cómo la han denominado, se elabora a partir de una receta, rescatada por el enólogo y asesor de Abadía Retuerta, Pascal Delbeck y tiene historia propia.

    Su origen se remonta a Valentine Corner, la esposa de un famoso tabernero del puerto de Liburne, ciudad francesa que era el puerto más importante para el comercio del vino.

    Las travesías marítimas sirvieron para descubrir que la madera era un buen aliado para transportar el vino, que además le aportaba aromas y sabores, pero el vino también se usó para teñir un producto muy demandado del siglo XVI: la sal.

    Al teñir la sal se le da un color y sabor peculiar, los marineros no podían vender el producto con este color, entonces prefirieron regalársela a Valentine Corner para que la usara en su cocina, quién para darle un toque personal, le añadió especias aportando singularidad a sus platos.

    En la actualidad la receta se mantiene en secreto, pero se sabe que la que la sal está macerada con los vinos de los mejores pagos de Abadía Retuerta, que aportan a la nueva cocina originalidad, colorido y sabores sorprendentes.

    Abadía Retuerta es una bodega localizada en la localidad vallisoletana de Sardón de Duero.

    La sal de Vino Pago Negrelada es una combinación de sal de vino y especias que se elabora con sal de la Isla de Ré (Francia), vino tempranillo y especias variadas. Sus cualidades son sabores, ricos y variados y color, ideal para una presentación muy lograda y para acompañar carnes rojas a la parrilla, como chuletón, con pinchos de cordero a la brasa, bacalao o pescado de sabor suave.

    Esá disponible en botella de 320gr. (12,50€) y en frasco de 80g. (4,50€).

    Posted by Manu @ 11:48

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