• dic 12 2009

    Corrían los locos años 20, hace noventa años, cuando la aristocracia italiana hacía de las suyas por las calles de Florencia, que por aquel entonces era el lugar de reunión más conocido de Europa para la alta aristocracia; un lugar donde disfrutar de una bebida elegante en un ambiente de alto postín conversando de temas políticos.

    Se trataba del Café Casoni, y el barman Fosco Scarselli, preparaba “lo de siempre” al conde, que consistía en la bevanda, un cocktail compuesto de partes iguales de vermouth y bitter. Cansado el Conde de tomar siempre el mismo cocktal, barman y Conde se ponen a pensar y deciden agregarle a éste un poco de ginebra, bebida que el Conde había descubierto en sus viajes a Londres. Y así nació el Negroni, un cocktail al que el barman le puso el nombre de su cliente más habitual.

    La receta del Negroni es muy sencilla:

    • 1/3 parte de Vermut rojo
    • 1/3 parte de Campari (bitter)
    • 1/3 parte de Gin Beefeater Crown

    El cocktail, que según los grandes entendidos dicen que hay que preparar en el mismo vaso, debe llevar un par de cubitos de hielo máximo, pero nunca picado ni molido, pues el Negroni jamás debe aguarse. Por esa misma razón, las bebidas deben servirse ya frías de antemano, a fin de que el hielo no se derrita rápidamente y ensucie la bebida. Hay quien le añade unas gotas de limón para potenciar el sabor, sobre todo de la ginebra. Sin embargo, la fórmula original se servía con una rodaja de naranja en el filo del vaso.

    El vaso clásico para un buen Negroni es el llamado Old Fashion, un vaso bajo y ancho, y recordad que las partes de los licores han de ser exactamente iguales, puesto que más ginebra de la cuenta daría un sabor excesivamente fuerte y alcoholizado, mientras que un exceso de vermut endulzaría en exceso el Negroni.

    Posted by Manu @ 11:36

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