• dic 19 2009

    El vino y las zonas de cultivo de Valencia y Murcia se conocen como Fondillón, un vino dulce y rojo, que tiene 500 años de historia.El Fondillón es un vino tinto elaborado con las uvas monastrell, que son tostadas bajo el sol antes de la fermentación. El vino resultante se almacena en barricas de roble durante ocho años. El proceso, que es muy similar al utilizado con el vino de Jerez, hace que el líquido resultante pase del color ámbar al rojo, dependiendo de su edad.

    Hasta el siglo XIX el fondillón era reconocido en el mundo entero, como así demuestran numerosas referencias de, entre otros, William Shakespeare, Alejandro Dumas (que, dando a elegir al protagonista entre un jerez, un Oporto y un fondillón, elije este último), Emilio Salgari, Fiódor Dostoyevski o Daniel Defoe.

    El metodo de elaboración es curioso: recogen la uva, separan los granos del racimo y lo extienden sobre cañizos de mimbre bastante elevados; los dejan allí durante quince días, sometidos a la influencia del sol y el viento, para evaporar la humedad superflua, después de lo cual lo prensan… Una vez prensadas, cae con la piel en la cuba donde sufre la fermentación para colorear el vino, que sustraen a continuación para ponerlo en los toneles.

    El origen del fondillón se sitúa en el tradicional sistema de arrendamiento de tierras por los agricultores, conocido como enfiteusis. Éste consiste en que, mientras las viñas existentes en el terreno cuando fue arrendado estuvieran en producción, los derechos de explotación de éste seguían estando en manos del arrendatario. Esto hacía que los agricultores no arrancaran las cepas viejas para poder seguir disfrutando de dichas tierras, si bien dejaban la recolección de estas viñas para el final de la temporada. Esto era debido a que, por su menor producción, no era rentable la contratación de peones para recolectarlas, haciéndolo de manera familiar al final de la cosecha.

    Esta manera de proceder tenía como consecuencia una sobremaduración de la uva en la cepa adquiriendo ésta una gran cantidad de azúcares que le proporcionan su personalidad al vino. Para remarcar aún más este hecho, después de la recolección las uvas se pasificaban durante un par de semanas al sol sobre unos cañizos que se extendían sobre el safareig (especie de terraza existente en las bodegas tradicionales).

    Tras la fermentación, que se alargaba casi hasta la primavera, se obtenía un caldo de unos 18º que era utilizado para rellenar los barriles que contenían antiguas partidas de fondillón que habían sido vaciados en un tercio para su comercialización. De este hecho precisamente es de donde obtiene su nombre el vino, ya que era obtenido del fondo de los barriles que posteriormente eran colmatados con la nueva cosecha.

    El fondillón tiene un tono que va del violáceo al ámbar con tonos de teja a medida que envejece. Es abocado o ligeramente dulce con aromas de pasa y madera noble. La graduación alcohólica es alta, variando entre 16º y 18º. Por sus características organolépticas está especialmente recomendado como vino de postre o para aperitivos.

    Posted by Cesar @ 9:52

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