• jun 27 2010

    Este plato era tradicional de los pastores que en su deambular por los montes y campiñas cazaban conejos como forma de alimentarse. La fórmula ‘a la pastora’ es una de las más tradicionales que nos encontramos en la cocina española.

    En tiempos de los romanos y también de los árabes, la península ibérica era conocida como ‘tierra cuniculosa’, es decir, tierra de conejos. Este animal se adaptó perfectamente a la cautividad y su cría en granjas ha experimentado un crecimiento espectacular. No obstante, el conejo de monte es de carne más dura, rojiza y magra, mientras que le de cría ofrece una carne mucho más blanquecina y blanda.

    Ingredientes

    • 1 conejo
    • Aceite de oliva
    • 1 rebanada de pan
    • 1 cebolla
    • Ajos
    • Laurel
    • Pimienta
    • Pimentón
    • Vinagre
    • Agua
    • Vino tinto
    • Perejil
    • Sal

    Preparación

    Se fríe el pan y cuando esté dorado se aparta y se rocía con vinagre. En el mismo aceite se dora la cebolla muy picada y después se echa el conejo troceado, se sazona y se deja rehogar con una cucharada de pimentón.

    Aparte majamos en un mortero el perejil, dos dientes de ajo, un poco de pimienta y el pan hasta formar una pasta, momento en el se echa en la cazuela. Agregamos un vaso de vino, unas hojas de laurel y cubrimos todo con agua. Dejamos cocer a fuego lento hasta que esté tierno.

    Posted by Carmentxu Idiazabal @ 15:17

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