• nov 18 2011

    Algas marinas como abono para las vides
    Algas marinas como abono para las vides

    No es la primera vez que hablo de la viticultura ecologica, y de la biodinámica. Pues bien, uno de los aspectos de esta forma de ver y entender a la vid, es que los abonos que se utilizan para las plantas de vides cumplan con ciertos requisitos para mantener viva dicha cultura. El abono con algas marinas, no es otro que un paso más en el mantenimiento del sustrato de las vides y un rico y nutritivo aporte de sustancias a las plantas.

    Una concepción de la agricultura, de acuerdo con la viticultura tradicional, el uso de este tipo de abono a la hora de explotar los recursos naturales y lo más importante, en franca unión con la agricultura tradicional gallega, es un excelente medio para integrar, más aún si cabe, la viña con su entorno.

    En la Denominación de Origen Rías Baixas desde hace mucho tiempo que son conocedores de las ventajas que ofrece la utilización de algas marinas como abono para las vides, utilizando de forma ancestral, las algas que las mareas dejan en el litoral.

    Era normal ver en el pasado carros de vacas cargando lechugas de mar para ser utilizadas como abono, hoy en día los viticultures de la zona siguen haciéndolo en modernos tractores. La experiencia les dice que los vegetales marinos son un excelente abono, y no parece que vayan desencaminados. Actualmente, hay muchos abonos químicos que incorporan algas marinas entre sus componentes, abonos que, curiosamente, están comprando cooperativas agrarias y vinícolas de O Salnés.

    Una interesante iniciativa es la que esta realizando Bodegas Martín Códax, de Cambados, donde están dispuestos a experimentar nuevas fórmulas siguiendo la estela de la tradición, así que, por primera vez, esta campaña abonarán sus cepas de albariño con algas marinas.

    La bodega se ha puesto ya en contacto con la agrupación de mariscadoras de Vilanova con el fin de evaluar la posibilidad de recoger las algas de sus playas, y por lo que a ellas respecta no va a haber problema. De hecho, conviven desde siempre con esta realidad. Cuando el manto verde asfixia al marisco, ellas mismas recogen las algas y las apilan para que puedan ser transportadas en los tractores. Y no es raro encontrarse en estas tareas de campo a un mejillonero que por la mañana salió del puerto rumbo a la batea o a un rañeiro que regresa de la lonja. Estos residuos marinos casi siempre se destinan explotaciones de tipo familiar y pequeño tamaño. Por eso la iniciativa de Martín Códax supone un salto cualitativo en esta práctica, dado que se desarrolla en el ámbito empresarial y puede abrir amplias posibilidades en un sector tan potente como el del vino.

    El ensayo se realizará en la primavera, cuando toca abonar, y a partir de ahí se realizará un seguimiento técnico para evaluar los resultados. La idea es complementar las algas con los subproductos derivados de la actividad vinícola -restos de poda, del bagazo y los raspones- , y conseguir así un fertilizante natural y asequible. Evitando en lo posible sobrecargar el terroir, ya que muchas tierras recibieron demasiada materia orgánica proveniente del mar, de modo que suelos que eran ácidos por naturaleza se convirtieron en básicos (con exceso de calcio).

    Fuente: La Voz de Galicia

    Posted by Cesar @ 9:14

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