Hoy he leido un excelente post de Masquecomunicacion.com, el cual me ha recordado mucho a la última presentación de Pancho Campo por tierras murcianas acompañado del ex-colaborador de Robert Parker, Jay Miller. El asunto, es que la semana pasada se celebró en Italia, un evento en torno al vino, el International Wine Tourisme Conference & Workshop (Italia) bajo la etiqueta #IwineTC en Twitter.
Las conclusiones que nos ofreció dicho evento fueron muy similares a las que ofrecía Pancho Campo hace algunos meses, aunque algunas ampliadas y con nuevos aportes de creatividad:
- Pesca donde estén los peces
- Hay que ser más creativo en las propuestas para jóvenes
- No hay que impresionar al cliente, hay que seducirlo.
- A los jóvenes lo que les gusta es la autenticidad, el servicio rápido, la honestidad, un buen precio, el contacto personal y que le aporte un valor añadido.
- A los jóvenes no les gusta la publicidad convencional, la mentira, el intento obvio de venta y el spam.
- Si tu público objetivo está en las redes sociales ¡vete a buscarlo!
- La clave está en convertir a los clientes en amigos.
- Las asociaciones son sectarias, y debería haber más asociaciones de bodegueros, restauradores y hoteleros combinadas.
- Las bodegas deben trasladar la cocina tradicional a la cata para conseguir una experiencia completa.
- Las bodegas se empeñas en poner vídeos que solo hablan de ellos ¿Por qué no dan más información de valor al usuario?
- Para saber qué es una buena experiencia enoturística, hay que preguntarle al usuario.
- Las buenas experiencias tienen más éxito en turismo que los buenos vinos.
- La mayoría de los turistas no están interesados en estudiar sobre vino, solo quieren pasarlo bien.
- ¿Son los destinos enoturísticos solo para “winelovers”?
- Las bodegas tienen que incrementar su compromiso con los destinos, son embajadores de su tierra.
- Las bodegas no deben ser solo una tienda, deben ser lugares donde vivir emociones.
- Importancia de tener presencia en internet: 2 de cada 3 turistas consiguen la información navegando por la red.
- Muy pocas bodegas ofrecen catas de productos gourmet, visitas a los viñedos, clases… desaprovechando oportunidades de diferenciación.
- Hay muy poca oferta adaptada al turista.
- Los eventos alrededor del vino y la gastronomía son un elemento importante de marketing y son la excusa perfecta para que el turista repita su visita.
- Las bodegas deben registrar los datos de los visitantes y no almacenarlos en una base de datos, sino utilizarlos y hacer marketing.
- La señalización, datos GPS y formas de llegar a las bodegas es una de las asignaturas pendientes.
- Las debilidades principales son los horarios, la falta de información de tours, tener que pedir cita previa, bajo nivel de inglés, visitas muy largas, falta de eventos y de sonrisas.
- Si el turista busca experiencias ¿por qué solo se ofrece información y no sugerencias?
- Falta de colaboración entre bodegas
Todas estas propuestas o conlusiones, sin duda encaminadas a incrementar el conocimiento del mundo del vino y por ende su publico objetivo y ventas…
Me ha causado cierta impresión el ver escritas unas conclusiones que el denostado Pancho Campos argumentaba y exponía con una excelente didáctica hace algún tiempo.
Sin animos de quitar hierro al asunto de los supuestos pagos de comisiones por las visitas de Jay Miller a España, hay que reconocer que Pancho Campos tiene una excelente capacidad de anáilisis del actual situación del sector vitivinícloa español y mundial, así como las posibles iniciativas para relanzar el consumo e incrementar el conocimiento de los más jóvenes respecto al vino.
Además de las recetas ya expuestas, las de apostar por el enoturismo y los Social Media para acceder a nuevos mercados, en especial a los nichos de mercado donde se encuentra el público jóven, seguramente el más ajejado y desconocedor del vino.






