• abr 17 2013

    Licinia

    Licinia

    La historia de Bodegas Licinia está íntimamente ligada a 2 nombres: Morata de Tajuña y Víctor Algora, propietario de la bodega. Morata de Tajuña es el origen de todo, el amor por el campo y al terroir.

    La finca familiar, tuvo que venderse, por lo que Víctor Algora, emprendió un proyecto en solitario comprando una finca en Morata de Tajuña. Tras meses de investigación y estudio se localizó el suelo adecuado, se adquirieron los terrenos y se inició la plantación de las primeras viñas. La zona es tradicionalmente se dedicaba al cultivo de cereal, también el de frutales y olivo. Pero la pasión de Víctor Algora, de la mano de su buen amigo Ángel Benito (Pago de Carraovejas), comenzó a descubrir el mundo del vino.

    Una atracción que le ha llevado aprender todo lo necesario conseguir que su finca de 30 hectáreas, ofreciera los resultados que ya tenía en mente. De su etapa en Aranda de Duero donde curso el Master de Enología, conoció a la que hoy es la enóloga y actual directora de Bodegas Licinia, Olga Fernández.

    El año 2006, fué el año escogido para lanzar su primer vino. Caldos de corte moderno, un vino con cuerpo que mantiene los sabores primarios, secundarios y terciarios. Caldos afrutados, cuyo paso por boca recuerda todavía a sabores de levadura y madera. Caldos con complejidad y calidad.

    Licinia ha crecido en una zona sin referentes para la viticultura, si bien hoy los vinos de Bodegas Licinia se han convertido en un referente en la D.O. Vinos de Madrid. El viñedo es joven, y con cada año de vida su carácter se define más claramente. Es el mismo carácter innovador que encontrarás en su vino.

    El viñedo de Bodegas Licinia es un cultivo ecológico. No utilizan tratamientos químicos ni herbicidas, por lo que durante la primavera, el viñedo se convierte en un tapiz multicolor de flores. Se preocupan también, como viticultores, las consecuencias del cambio climático sobre su trabajo. La meteorología inestable que este proceso conlleva, afecta al viñedo y sus frutos, por eso han puesto en marcha, en colaboración con otras bodegas, el proyecto Cenit Demeter.

    Licinia, es el mayor proyecto vitivinícola de I+D+I desarrollado hasta ahora en España y su objetivo es investigar las consecuencias del cambio climático en los viñedos españoles. Vigilan continuamente la evolución de las viñas incorporando la última tecnología disponible. Adaptan su trabajo al desarrollo del fruto y las condiciones metereológicas de cada añada para conseguir un equilibrio en la producción. Esto les permite obtener una uva con las características necesarias para que Licinia mantenga las cualidades que lo definen.

    • Bodega: Bodegas Licinia
    • Denominación: Vinos de Madrid
    • Tipo: Vino Tinto Crianza
    • Zona: España
    • Añada: 2009
    • Grado Alcohólico: 14,5°
    • Uvas: 65% Tempranillo, 25% Syrah, 10% Cabernet Sauvignon.
    • Volumen: 75 cl.

    Nota de Cata

    Un vino de Madrid que sorprende por su elegancia y expresividad.

    Color guinda picota muy intenso. Prácticamente opaco, con reflejos violáceos. En nariz aroma de buena intensidad, con fruta negra, notas tostadas, especiadas y un punto floral con ligeras notas minerales. En boca redondo, glicérico, intenso en fruta y aromas, sabroso y muy persistente.

    Maridaje

    Cocidos, Legumbres, Carnes rojas a la parrilla, Pescado azul, Jamón Ibérico de Bellota, Carnes rojas con salsa.

    Observaciones

    Servicio entre 16-18ºC

    Elaboración

    Siguiendo las pautas de la agricultura ecológica, las uvas son seleccionadas en el mismo viñedo y en la bodega. Vendimia manual. La uva es enfriada durante dos días para concentrar aromas y sabores. Crianza de 10-12 meses en barricas nuevas de roble francés. De producción limitada a 38.000 botellas, podemos permitir su guarda durante unos pocos años.

    El primer paso en la elaboración de Licinia se da inmediatamente tras llegar la uva a bodega. El fruto pasa directamente a unas cámaras especiales, donde se deja enfríar y reposar durante dos días antes de iniciar cualquier proceso de manipulación del mismo. Trabajar con la uva fría provoca un inicio muy lento de la fermentación que retarda de manera natural todo el proceso de elaboración. Así se consigue un control más preciso, muy beneficioso para el objetivo final: un vino de gran calidad. Al inicio de la producción, la uva se somete a un nuevo control de calidad, en doble cinta de selección, donde se desechan racimos o bayas que no cumplan al 100% los parámetros de calidad. Un proceso de selección exigente da como resultado una materia prima limitada, pero de naturaleza excepcional. Se trajaja por separado la uva según su punto de maduración y origen. Las diferencias entre las parcelas; pluviometría, composición del suelo, variedad de uva, afectan a la evolución del fruto, por lo que necesitan procesos de elaboración diferenciados. Para conseguir un correcto control sobre una amplia variedad de procedimientos la bodega sólo cuenta con depósitos de tamaño reducido, que se usan tan sólo al 80% de su volumen. En ellos el mosto, junto con los hollejos tintos, fermentan lentamente, transformándose en un nuevo vino con todo su futuro por delante. Todas las barricas son elaboradas por las tonelerías más prestigiosas, con roble de origen francés de primera calidad. Para asegurar la calidad de la producción no se usan más de 2 años seguidos. Transcurridos los 12 meses se somete al vino a una crianza de reducción en botella, donde el vino alcanza su equilibrio final.

    Premios

    90 Pts. Robert Parker y 93 Pts. Guía Peñín.

    Información relacionada

    Posted by Glen Scott @ 9:34

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