El peligro reside en hacer sofisticaciones gratuitas. Hace cinco años lanzamos una línea en homenaje al gin tonic, que bauticé Dry &Tonics, pero me salía del concepto del combinado clásico. Sí se aceptan matices con cítricos, pero, a veces, existe una saturación de pimientas, licor de regaliz, menta, apio…
Es un sin sentido mezclar estos productos en un gin tonic, porque éste no es una huerta», dice Javier de las Muelas en esta entrevista, en la que hablamos de la moda de este trago y del boom de establecimientos que acoge la capital (Le Cabrera, Glass Bar, O’ Clock, Belmondo…). Es consciente de la brutal competencia y también de lo que nos gusta disfrutar de un trago largo -’La mujer es detonante de un cambio en la cultura del bar’, añade-, por eso, reivindica el sentido común en el arte de las mezclas: ‘Madrid ha dado mucha importancia a la cultura del bar y ahora pido prudencia, porque si no puedes beberte una copa en la que cada ingrediente vaya por su lado. La coctelería es un ejercicio muy matemático’. Leer más…








