Para beber, un cóctel; para comer, un snack.Adrià abre 41º/ El resurgir de las coctelerías, a veces con carta de tapas incluida, se consolida como ‘gastrotendencia’ en 2011.
“¡Marchando Las olivas del 41º y un Tom Collins!”. Al cliente le llega una factura de 19,10 euros, con este desglose: 12 euros por el mítico cóctel de ginebra, limón y un toque de soda; y 7,10 euros por un plato de 6 aceitunas sferificadas. ¿Caro o barato? Detrás de estos gastroenunciados que pueden sonar esnob, se esconde un capítulo clave de la historia de la cocina española de vanguardia. Leer más…














