Primero empecemos por el concepto de Vino Orgánico: Es una forma de entender la vid, en un proceso que se divide como entendemos la vid y en la propia elaboración del vino. Aparentemente, si hablamos de análisis sensorial, al catar un vino orgánico es poco probable que percibamos diferencias en cuanto al gusto, el aroma o alguna otra característica. Pero lo que también es cierto es que, al menos en experiencia, en las catas que he realizado (¡¡reconozco que son pocas!!) es que tanto en las vides cultivadas orgánicamente, como en los vinos producidos orgánicamente tienden a tener menos fruta confitada y varios de los elementos terrosos y notas en boca que aprecio en el vino. Aunque esto no es más una aventurada opinión, y seguramente desacertada observación por mi parte.
El cultivo y producción del vino orgánico es más puro, y no están permitido el uso de fertilizantes químicos, lo cual sin duda es de agradecer tanto por el medio ambiente como las personas que lo consumen. Leer más…








