La Sauvignon Blanc se origina en Francia, en las regiones de Loira y Burdeos. Es una de las cepas blancas de mayor prestigio en el mundo del vino, siendo una variedad muy adaptable a nuevos climas, y prueba de ello es su presencia en cuatro continentes (con excepción de Asia).
Los vinos, al igual que las personas, tienden a agruparse en categorías generales basadas en generalizaciones sobre su potencial y limitadas a vagas características, basadas en muestras de conjuntos.
Esta variedad por su versatilidad y adaptación, nos darán vinos con personalidad propia en cada terroir, ya que seguramente un vino de Francia nos recordara a notas minerales y hierbas, pasando por las notas de grosellas y pimientos que podrían caracterizar a un vino monovarietal procedente de Nueva Zelanda. Pero en definitiva la Sauvignon Blanc es la variedad del blanco de verano por excelencia. Tiende a dar vinos muy frescos, con notas en boca afrutadas. Generalmente es un vino que no ha pasado por el roble. Brillante para acompañar a: mariscos, ensaladas, y en general a las verduras. Leer más…








