Hoy en día en Internet se puede comprar casi de todo, comprar vino en Internet resulta una labor sencilla, divertida y cómoda. Con la particularidad de poder acceder a vinos de todo mundo con las mismas garantías que puede ofrecerle una tienda especializada en vinos, pero con una mayor gama de productos, desde los más exquisitos hasta los más comunes, de todas las variedades y precios, sin pasar por alto del elevado nivel de información que le ofrecerá este medio. Además Internet permite acceder al mercado global a pequeñas bodegas que por sus limitados recursos no pueden acceder al mercado tradicional, poniendo así a disposición del cliente final productos de elevada calidad, precio ajustado que de otra manera serían imposibles de conseguir.
Para comprar vino en online, sólo es necesario saber identificar los comercios electrónicos que le ofrezcan confianza, escoger los productos deseados y disponer de toda la información necesaria sobre la forma de pago, para realizar la transacción económica. Comprar vino en Internet puede resultarle interesante, divertida y cómoda, ya que le permite acceder a productos sin tener que realizar desplazamiento alguno, con información actualizada y completa de infinidad de vinos y bodegas. Le permitirá sin duda, ampliar su conocimiento acerca del vino y el mundo de la enología.
Primero, deberá tener claro el tipo de compra que quiere realizar, es decir, si desea comprar vino para regalar, comprar vino como regalo de incentivo, para ampliar su universo sensorial o por qué no comprar vino como una inversión etc.
A continuación le ofrecemos algunos consejos para intentar ayudarle en la apasionante experiencia que es comprar vino, tanto a la hora de seleccionar las botellas como la tienda. Y si le queda alguna duda, contacte con nuestro departamento de Servicio de Atención al Cliente o a través de Skype y le ayudaremos encantados.
1. Su gusto es lo más importante: Su criterio y gusto es lo más importante para comprar vino, aspectos como las variedades de uva, la crianza, las características sensoriales, la Denominación de Origen o zona de elaboración e incluso las marcas que más nos agradan, son aspectos absolutamente subjetivos a la hora de comprar vino. Hágale caso a su gusto, a su inquietud por degustar nuevos vinos, descubra e investigue, y, ampliar así, su espectro sensorial. Los restaurantes, nuestro entorno o las
guías especializadas pueden buenas fuentes de información. Esta inquietud y las ganas por descubrir nuevos matices, hará que de forma natural ampliemos nuestra selección a la hora de comprar vino.
2. Investigue, pruebe y vuelva a probar: Ampliar nuestra selección de vinos, provocará una re-educación de nuestros sentidos, lo que comportará mayor capacidad de decisión al comprar vino. Existen verdaderas joyas a precios muy razonables, lo bueno no tiene por qué ser caro, más si la manera de valorarlo es tan subjetiva como el análisis sensorial. Quizás comprar vino caro (o elevado de precio) para llevar a una cena es quizás lo más seguro, si bien siempre la valoración posterior si no la basamos en el precio, será sin duda subjetiva.
3. Buscar vinos que mariden con nuestras comidas favoritas: Es importante pensar en el plato a la hora de comprar vino. El maridaje es sin lugar a dudas la culminación sensorial, encontrar el complemento perfecto a nuestro plato. Sin que uno prime sobre el otro, que ambos se vean resaltados como resultado final. Conociendo nuestros gustos alimenticios (los platos y comidas que nos gustan), podemos esbozar nuestra bodega virtual y comprar vino acertadamente.
El maridaje es un arte, pero sus fundamentos no son complejos. Sólo hay que combinar hábilmente la corpulencia y la complejidad del vino con nuestros gustos para no errar en nuestra selección. Hay ciertos platos que requieren vinos con cuerpo, parecidos al plato. Comprar vino para maridar con carnes de caza, carnes asadas, pescados con salsas potentes y quesos curados es sencillo si optamos por vinos con aromas amplios, envolventes y con cierta tanicidad en boca, y final largo. Estos vinos son, por lo general, tintos con crianza y reservas.
Maridad platos sencillos, con aromas y sabores muy concretos, son mejor acompañados por vinos ricos en matices sensoriales: aromas frutales, notas de especias y tostados, aromas balsámicos, minerales hay que procurar que la complejidad sea complementaria a la del plato. El maridaje de los platos complejos, en cambio, lo haríamos con vinos fáciles de entender, directos, con un aroma y sabor predominante.
También podemos proponer a la hora comprar vino, seguir una estrategia basada en la complementación y el contraste de sabores y aromas. En el primer caso se trata de juntar vinos y alimentos con sabores similares, de manera que se refuerce la gama de ambos sabores. Por ejemplo, un plato suave como las tartas de fruta intensifica el sabor de un vino suave y dulce. En el segundo caso se intenta resaltar uno de los dos o enfrentarlos, si es que ambos tienen mucho carácter, seleccionando un vino con un sabor e intensidad muy diferente al del plato. Los mejores ejemplos los encontramos en los quesos potentes, como el roquefort o el manchego curado, que necesitan vinos de gran robustez como el Sauternes (Burdeos) y los crianzas o reservas de Ribera del Duero respectivamente.
4. Una bodega equilibrada: Existe una extensa gama de vinos que se sitúan sobre los 8 y 12 euros, que si bien no podemos hablar de excepcionalidades, pueden ofrecernos excelentes matices y riqueza sensorial. También podemos comprar vino en la gama superior, entre 30 y 150 euros.
Si nos decidimos a comprar vino de gama superior, es recomendable
comprar vino cuando sale al mercado o, si es posible,
comprar vino a futuro (cuando la bodega esta aún realizando su crianza). Son vinos que, bien conservados, incrementan su valor con el tiempo y acabar siendo una excelente inversión. Además nos aseguramos de que no han sido almacenados inadecuadamente por alguno de sus intermediarios, puesto que acaban de salir de la bodega de origen. De todas formas, antes de realizar este tipo de compra es necesario tener buenas referencias de algún experto que haya probado el vino directamente de la barrica.
Los vinos más económicos pueden destinarse a un consumo más inmediato (menos de 2 años), aunque si uno de ellos nos ha sorprendido vale la pena espaciar las catas para estudiar su evolución.
5. Diversificar su bodega: Ante posible evoluciones incorrectas, ya sea por las características del propio vino, por deficiencias en el tapón o simplemente porque no ha sido conservado en las condiciones idóneas, es aconsejable, comprar vinos de diferentes bodegas, zonas de producción, añadas y variedades de uva, siempre que no nos saltemos los consejos anteriores. Como es lógico, al principio nos será difícil diversificar la bodega, pero conforme nos vayamos adentrando en el mundo del vino nuestros gustos irán evolucionando y ampliándose, y al final nos resultará tan fácil como divertido.
6. Debe comprar vino, en función de su consumo: 
Para conservar el vino correctamente, si no dispone de una instalación específica para esto, necesitará de una estancia fresca, ventilada, con poca luz, sin cambios bruscos de temperatura y humedad, y a poder ser poco transcurrida. Este escenario no se da en la inmensa mayoría de nuestras casas, así que lo mejor es disponer de una vinoteca climatizada (
Ir a Armarios Bodegas).
Hay vinotecas para unas pocas botellas y también las hay para cientos de ellas. Así pues, en función de su capacidad y del ritmo de consumo determinaremos el número máximo de botellas a comprar, sobre todo si no son para el consumo inmediato, en cuyo caso no es necesario que estén en condiciones tan especiales.
En este sentido, es importante tener en cuenta que aunque las condiciones de conservación sean muy buenas, la mejora en botella siempre tiene un límite, y si dejamos estos vinos demasiado tiempo encerrados en la botella podemos estropear un gran caldo.
7. ¿Cuándo y cómo comprar vino de guarda?: Por diferentes motivos, cada vez son más los aficionados al vino que se interesan por comprar vino de guarda, ya sea por realizar una inversión, por placer de conservar un gran vino hasta su momento más álgido, o simplemente por alguna fecha especial (nacimiento, aniversario, fecha especial, etc.).
En cualquier caso, recomendamos seguir los consejos siguientes:
- Disponer de una bodega o vinoteca en condiciones.
- Controlar el tiempo de envejecimiento y no conservar la botella más de lo que recomienda la bodega o su fuente de referencia (guía, libro, web).
- Comprar vino en el momento de su salida al mercado.
Si se va a guardar durante muchos años, mejor adquirir el formato
magnum (1,5 litros) que el estándar de 0,75 litros, ya que el envejecimiento del vino es más lento en una botella grande (el oxígeno que se filtra por el tapón se reparte entre más cantidad de vino, disminuyendo su proporción). Además, al tener mayor masa las fluctuaciones térmicas en su interior son menores, y la superficie de vino expuesta a la luz es menor proporcionalmente.
Son preferibles los vinos de calidad, que mantienen elegantemente su estructura a lo largo del tiempo, y a ser posible con mucha fruta, una marcada acidez y buenos taninos (frutales, no astringentes).
Todos estos consejos citados anteriormente vendrían a ser útiles en el proceso de selección del vino. Pero la compra de vino por Internet, como cualquier otra compra a través de la red, provoca cierta desconfianza en el consumidor. Esta desconfianza es mayor en nuestro país que en otros países de la UE, pero gracias al esfuerzo de muchos buenos profesionales se esta consiguiendo que el comprador español confíe cada vez más en la red a la hora de realizar sus compras. Seguidamente pasamos a enumerar una serie de consejos que pueden ayudarle a la hora de seleccionar la tienda donde desea comprar vino haciendo esta experiencia más satisfactoria, relajada y fructífera por ambas partes. Se trata de unos consejos generales básicos pero que pueden ser de mucha ayuda sobretodo para el comprador inexperto. Para ello vamos a empezar desde el principio:
1. Rellenar formulario de compra. Al comprar un producto tenemos un formulario donde introducir nuestros datos personales, dirección de entrega, detalles de contacto y los de la tarjeta de crédito. Esta página no es una página “normal”, es una página protegida con cifrado de datos para dar más seguridad a la transacción. De esta forma, los datos personales que estamos transmitiendo al sitio web se transmiten de forma segura.
2. Pago. La información de la tarjeta de crédito va al banco o otra autoridad autorizada, quien se encarga de aceptar o rechazar el cargo.
3. Guardar registro de los datos.Los sitios web de venta por Internet guardarán información sobre la transacción: tu nombre, apellidos, productos comprados, …, pero
normalmente no guardan los datos de la tarjeta de crédito ya que generalmente las transacciones bancarias se realizan a través de pasarelas de pagos externas a la propia web. Normalmente, estas pasarelas de pagos son servicios ofrecidos por los bancos para permitir el comercio electrónico por lo que los datos referentes a la transacción (incluido los datos de la tarjeta de crédito) quedan fuera del alcance de la tienda.
En España tenemos la
Ley LSSI con unas restricciones bastante fuertes respecto a guardar datos considerados de nivel alto, como números tarjetas de crédito. La mayoría de sitios web no los guardan, pero lo mejor es leerse las condiciones de uso del comercio
donde se especificará qué hacen con tu información.