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Descorchar una Botella
Sería realmente una pena no obtener todo el placer de una buena botella descuidando el aspecto de su servicio. Cuanto más edad tiene un Vino, más cuidado exige. Es importante , despegar primero la parte superior del capuchón cortándolo con un cuchillo por debajo del anillo de la botella con el fin de descubrir así la parte superior del tapón. Para evitar arrastrar partículas adheridas al vidrio, se secará esta parte del gollete con un trapo limpio antes de retirar el tapón. Hundir el sacacorchos sin atravesar el tapón, pues se correría el riesgo de depositar en la superficie del vino partículas de corcho. Retirar el tapón con suavidad, con la botella en posición vertical sobre la mesa. Resulta inútil descorchar una botella unas horas antes de la comida. En efecto, a través del gollete, la superficie de contacto del vino no resulta suficiente para favorecer su aeración. Esto último, se puede conseguir con un decantador y si se carece de este, ayudado con unas copas de vino que la favorezcan. De modo general, resulta preferible abrir las botellas en presencia de los amigos o comensales, justo antes de pasar a la mesa o justo antes de beberlas. Existen numerosos modelos. No todos resultan funcionales. El buen sacacorchos debe tener espirales redondeadas y anchas para no cortar el corcho, en número suficiente, seis u ocho, con el fin de permitir también la extracción de los tapones largos. EL SACACORCHOS SIMPLE (modelo en forma de T), de tracción manual, requiere un esfuerzo humano para cumplir su finalidad y su mayor inconveniente es que provoca la agitación del vino. No obstante, al hacer un vacío brusco en el gollete, provoca un ruido simpático y festivo. EL SACACORCHOS DE PALANCA generalmente en forma de navaja, también llamado "navaja de sommelier" resulta uno de los más simples y eficaces. EL SACACORCHOS CON JAULA, se compone de un cilindro calado cuyos bordes se apoyan sobre el gollete, mientras que la "la cola del cerdo" se maniobra mediante un tornillo sin fin. Su utilización es particularmente fácil. Tras retirar el corcho, podemos encontrarnos con la desagradable frase "sabor a corcho". Sepa en primer lugar que se trata de un fenómeno que puede producirse en los mejores vinos. Sus orígenes son diversos: tratamiento del corcho, microorganismos en la corteza del alcornoque... No se conocen todos los posibles motivos. Más que de un "sabor", se trata de un olor a corcho que recuerda directamente al olor a moho. |
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