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Esta Denominación de Origen se sitúa al sur de la provincia de Zaragoza, entre los ríos Huerva y Jalón, y al pie de monte del sistema Ibérico. Está constituida en la actualidad por catorce municipios - Aguaron, Aladren, Alfamen, Almoacid de la Sierra, Alpartir, Cariñena, Cosuenda, Encinacorba, Longares, Mezalocha, Muel, Paniza, Tosos y Villanueva de Huerva - estos pueblos ceden las más de 15.000 hectáreas de viñedos que la componen.
Cariñena, la Carae romana del siglo III a.c. ha sabido combinar la tradición vitivinícola con la más depurada tecnología enológica en todo el proceso de cultivo y elaboración para ofrecernos un amplio espectro de vinos; tintos jóvenes afrutados, tintos de crianza equilibrados y amplios, su tradicional tinto rancio de gran capa, robusto y elevada graduación alcohólica, junto con sus aromáticos y frutosos rosados y suaves y sabrosos blancos.
Aunque sus suelos son de escasa fertilidad, tienen unas excelentes condiciones de permeabilidad, dentro de un clima seco y de temperaturas extremas, influenciado por el frío y seco Cierzo, donde las variedades tintas como la Mazuelo o Cariñena ( la conocida Carignan francesa), la Garnacha, la Juan Ibáñez y las últimas incorporaciones de Tempranillo y Cabernet sauvignon, junto con las variedades blancas; Macabeo (Viura), Garnacha blanca, Moscatel romano y la novedosa Parellada han encontrado un lugar propicio para su cultivo.
Así hoy en día los vinos que se sometan a crianza deberán estar un periodo mínimo de dos años, de los cuales, seis meses, se efectuara en envases de roble con una capacidad máxima de 1.000 litros. Por otra parte los vinos rancios se obtendrán partiendo de vinos de graduación superior a 15º y sometiéndolos a un período de envejecimiento en barricas de roble, con una duración mínima de tres años. |