|
|
|
| Bodega: |
Bodegas Celler de Capçanes |
D.O.: |
Montsant |
| Tipo: |
Vino Tinto Crianza |
Zona: |
Tarragona/España |
| Añada: |
2009 |
Grado Alcohólico: |
13,5° |
| Variedades: |
Cabernet Sauvignon 40%, Garnacha 40%, Cariñena 20% |
Volumen: |
75 cl. |
|
 |
|
|
 |
Nota de Cata:
|
|
Cereza muy intenso. Aroma potente, rico en expresión de fruta, notas minerales, tostados muy finos (cacao, vainilla, café aromático). Boca potente, glicerico (14º,5), muy sabroso, finamente tostado, amplio, lleno, rico en matices de fruta madura.
|
|
 |
|
Maridaje:
|
 |
|
Observaciones:
|
 |
Elaboración:
|
|
La Cooperativa de Capçanes fue fundada en 1933 y actualmente está constituida por 125 socios que reúnen entre todos unas 250 ha de viñedo. Aunque situada en la comarca del Priorat, sus viñedos pertenecieron inicialmente a la D.O. Tarragona, hasta la aprobación, en el año 2001, de la denominación Montsant para esta zona de Falset y sus alrededores. La actualización y evolución ascendente de la cooperativa se ha traducido, en los últimos años, en un cambio cualitativo muy importante en sus vinos, convirtiéndose en una de las cooperativas modélicas del país. El potencial de esta bodega se fundamenta en la riqueza y diversidad de fincas que permiten elaborar una gran variedad de vinos. La edad media de las cepas oscila entre los 30 y los 95 años y los tipos de suelos calcáreo-arcillosos, se combinan con pizarras en diferentes porcentajes en cada finca. Las variedades cultivadas principalmente son la garnacha tinta, cariñena, merlot, cabernet sauvignon, tempranillo y syrah. Las uvas deben ser cuidadosamente recogidas y transportadas, pues deben llegar enteras, sanas y bien maduras. Sólo un judío puede tocar y prensar la uva para transformarla en mosto de vino y la maquinaria u objetos que entren en contacto en la elaboración del vino, habrán sido anteriormente limpiados bajo la vigilancia de un rabino. Durante la vinificación, que debe realizarse en cubas de acero inoxidable en lugar de barricas de madera, está prohibido el uso de levaduras seleccionadas, enzimas y bacterias y sólo se puede clarificar con el mineral de arcilla Bentonita, pues otros productos de origen animal son impuros. No está permitido que una persona que no sea judía vea el vino, por eso todo en la bodega está sellado. Ni siquiera un enólogo que pertenezca a la bodega y no sea judío puede acceder, éste dispone de una barrica para hacer su labor de seguimiento e informa al rabino de cómo se debe proceder. Una vez embotellado el vino (en botellas nuevas), el 1% se vende en beneficio de los pobres y si el rabino considera que su elaboración ha cumplido todas las reglas, estampará el sello Kosher. Pero ahí no termina el proceso de un vino kosher, el vino debe ser abierto y servido por un judío, pues si no, perdería su condición sagrada, pero puede ser consumido por todos, que podremos apreciar la cuidada selección y elaboración. Crianza 12 meses en barricas de roble francés y americano.
|
|
 |
|